Análisis – Romance of the Three Kingdom XIV

Cuando hablamos de sagas con solera, años y gran cantidad de entregas, casi siempre nos centramos en los grandes éxitos de occidente y pasamos de largo de hablar de otras tantas que suman iteraciones con bastante éxito sin que lleguen a pisar nuestro pais. Un caso que pasó en su día con la saga Dragon Quest, pero con la saga que nos toca, ha sido más acusado.

Por ponernos en situación, a mediados de los ochenta esta saga basada en el Romance de los tres reinos, que quizás si lo conoceis por los juegos de acción de Dynasty Warriors, donde retrocedemos más de dos mil años en el pasado para revivir las diferentes guerras acontecidas entre diferentes dinastías y que conllevaron la reunificación de China. Obviamente la gran diferencia entre esta saga que tratamos y la de los musou es el enfoque jugable, ya que estamos ante un juego de estrategia enfocado a un público muy especializado.

Hay que tener en cuenta que esta saga, aunque actualmente se puede jugar completa en Steam, no nos llegó de manera oficial hasta la octava entrega allá por 2003 y para Playstation 2, y de ahí pasamos a la undécima parte, con una distribución irregular propia de un título de nicho, sin embargo tanto la decimo tercera entrega como los spin off ambientados en la épica japonesa si han aterrizado en la actual generación, con la única pega de parecer juegos poco amigables con los novatos del género.

Así que teniendo en cuenta que no hays jugado nunca a uno de estos títulos, podriamos confirmar que de primeras puede abrumar pero más que por su complejidad, por lo ajeno que es toda esta cultura para el común de los occidentales, amén de docenas de icónos y opciones facilmente identificables pero especialmente exóticas. Tenemos que tener en cuenta que los juegos se dividen en tropas y en la organización de estos a la hora de actuar, mientras en otros juegos controlabamos a las tropas lideradas por oficiales, aquí el mando y la organización pasa por los altos mandos y con ello, un nivel de estrategia menos focalizado y más sencillo.

Una vez empecemos a estar en faena lo principal e inevitable, al menos en ete título, es pasar por el tutorial donde en cuatro misiones te explicarán lo báisco para empezar la verdadera campaña y al mismo tiempo, desbloquearemos algunos personajes. Una vez nos planteemos la partida, cada facción y personaje llevará implicita una dificultad, acto seguido veremos el mapa debidamente troceado en regiones como si del Risk se tratase y dispondremos de una base muy visual antes de entrar en los enfrentamientos directos. Una vez seleccionamos una zona y tenemos nuestras tropas, lo tomaremos como un RPG estratégico donde la organización y los movimientos por turnos son los que marcarán nuestro destino. Lo que hay que pensar en todo momento es que aunque al principio las zonas libres y las batallas están muy focalizadas, poco tiempo tardará en que tengamos que atacar y defender otras tantas, con lo que no tendremos tiempo para todo si no delegamos funciones en los oficiales. Por suerte la IA es bastante correcta y nos aliviará de un arduo trabajo cuando sea necesario.

Obviamente no tendremos vía libre a la producción de soldados, ya que además del componente humano requeriremos dos recursos más que conseguiremos gracias a las diferentes ciudades que gobernaremos, hablamos del oro y los suministros, y un perfecto equilibrio será determinante para no vernos arruinados o no podamos disponer de más tropas por incapacidad.

Pero no os preocupeis si el juego parece más complicado de lo que es, y es que como título enfocado a consolas, pese a que tiene una versión para compatibles, el control y el desarrollo puede resultar muy, muy accesible e incluso bastante entretenido, sobre todo cuando vemos que no todo tiene que ser atacar, sino que podremos sitiar a nuestros rivales, hacer complots o aliarnos con nuestros rivales para enfrentarnos o defendernos de otras facciones. Lo que hay que tener en cuenta es que en todo momento la jugabilidad no se ve resentida por el uso del mando, cosa que se agradece en el género del juego.

Si ya nos metemos en el apartado técnico, nadie de por si se suele esperar portentos gráficos en los juegos de estrategía más allá de mostrar cientos de tropas en pantalla, y se nota bastante la reutilización de contenido y modelado procedentes de sus otras sagas, pero es normal y más teniendo en cuentas de que de por si cumplían sus funciones. La banda sonora destaca de manera positiva y las voces en japones nos meten en situación, pese a realmente controlar personajes chinos siempre nos chocará menos que el inglés… y es que para inglés ya tenemos los textos del juego, cosa que por otro lado se daba por hecho teniendo en cuenta la tirada de estos títulos.

Cuando hablamos de sagas con solera, años y gran cantidad de entregas, casi siempre nos centramos en los grandes éxitos de occidente y pasamos de largo de hablar de otras tantas que suman iteraciones con bastante éxito sin que lleguen a pisar nuestro pais. Un caso que pasó en su…

Romance of the Three Kingdoms XIV

Nota Final – 7.5

7.5/10

Notable

Enfocando la review a un jugador novato, podriamos decir que estamos ante una gran opción por la ausencia de exponentes del género en consolas, y sobre todo porque Romance of Three Kingdoms XIV lucha por ser más accesible y sencillo para que te pongas manos a la unificación de China

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Roadhog
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Roadhog

Con unas gafas por delante, la realidad se difumina entre lo malo y lo peor, pero para eso está esta realidad irreal.

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